Sustancias saciogénicas

El Dr. Luigi Gratton en su libro Simplifique: 7 Consejos de Dieta y una Guía de Ejerciciosexplica que hace miles de años, las personas que disponían de genes que favorecen la acumulación de grasas, tenían ventajas en términos de supervivencia sobre aquellas cuyos genes tenían la tendencia opuesta, toda vez que dadas las condiciones alimenticias de entonces, los seres humanos debían en ocasiones pasar días enteros sin comer; de modo que quienes acumulaban más grasa tenían menos probabilidades de morir. Sin embargo, en el mundo actual, existe más bien abundancia de alimentos, por lo que aquellos con tendencia a acumular grasa son proclives al sobrepeso y la obesidad; y quienes no, suelen tener un peso saludable. Así las cosas, según Gratton, estos últimos tienen “los genes incorrectos en el momento correcto”.

obesidad En todo caso, el sobrepeso y la obesidad es un problema de salud global. En efecto, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, en el año 2014, a nivel mundial hubo 1900 millones de adultos con sobrepeso, de los cuales seiscientos millones (es decir, más del 31%) eran obesos. Ahora bien, la mencionada organización internacional define el sobrepeso y la obesidad como una acumulación de grasa de carácter anormal o excesiva, y señala que existen enfermedades que están asociadas a estas condiciones, que son las siguientes: diabetes, ciertos cánceres como el de hígado, mama, próstata y colon; accidentes cerebrovasculares, cardiopatías y trastornos como la osteoartritis.

A la luz de lo anterior, el tema del control de peso, más allá de una cuestión estética, se ha vuelto un asunto de salud pública, por lo que tanto gobiernos como individuos en general están interesados en resolver esta situación, que cada día se agrava. Por tal virtud, en las últimas décadas se han ofrecido diversas soluciones al asunto del control de peso, algunas de las cuales fueron en su momento consideradas el “santo grial” sobre el tema, para luego ser proscritas por el mundo científico unos años después. En efecto, aun a la presente fecha el control de peso sigue causando confusión y para muestra un botón: al “googlear” el término “dieta”, el famoso motor de búsqueda arroja entre sus resultados 139 millones de páginas que hablan sobre el asunto.

En ese mar de información, resulta importante escoger cuáles son los datos vitales para vislumbrar una solución posible a este asunto tan grave; de modo que resulta necesario saber qué soluciones naturales existen para el mismo. Justamente dentro de ese ámbito entran aquellos alimentos y suplementos nutricionales con las mayores propiedades saciogénicas, puesto que el consumo de éstos suele conllevar una menor ingesta calórica, lo que a su vez redunda en una reducción del porcentaje de grasa corporal y, en consecuencia, a la pérdida de peso. Tales alimentos son los siguientes:

L- Carnitina: Es un aminoácido que es sintetizado por nuestro organismo, pero que si no se produce en las cantidades necesarias, las grasas no pueden ser eliminadas de manera apropiada. Por otro lado se ha demostrado que el consumo de este aminoácido, bien por medio de fuentes naturales o suplementadas, y combinado con actividad física, favorece la pérdida de grasa corporal.

Garcinia Cambogia: Se trata de un fruto que contiene una sustancia denominada ácido Hidroxicítrico (HCA), que inhibe las enzimas que transforman en grasas a los azúcares, por lo que reduce los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre.

Glucomannan fibra: Consiste en un polisacárido que, una vez que es combinado con agua, su volumen aumenta 200 veces, por lo que incrementa tanto la sensación de saciedad como la absorción de grasas y glúcidos. Es una fibra de carácter soluble que se deriva de de la harina del konjac.

La bromelina: Es una enzima que se encuentra presente en las piñas. Entre sus propiedades está que aumenta el metabolismo, mejora la digestión e inhibe la acumulación de grasa corporal.

Algas pardas: Las algas en general tienen alto contenido nutricional. Las algas pardas en particular, debido a su combinación de yodo y fibra, favorecen la termogénesis, la supresión del apetito y previenen la retención de líquidos.

Espirulina: Esta alga, alta en proteínas y vitaminas, es considerada un superalimento y entre sus propiedades está igualmente que acelera el metabolismo, favorecer la termogénesis y aumenta la sensación de saciedad.

Coenzima Q-10: Es un nutriente que está en todo nuestro organismo, especialmente en el páncreas, el hígado, el corazón y los riñones. Las personas que tienen sobrepeso suelen tener deficiencia de dicho nutriente y ello dificulta su pérdida de peso, por lo que se les recomienda tomarlo en forma de suplemento nutricional.

Fucus vesiculosus: Se trata de un producto obtenido de algas marinas, alto en iodo y ácido algínico, sustancias que estimulan el funcionamiento de la tiroides y aumentan la sensación de saciedad, respectivamente.